jueves, 19 de junio de 2008

Ha llegado el momento


Tantos chispazos literarios tienen que concretarse de una vez por todas. Ha llegado el momento.

El estimulo mayor y la convicción de escribir, se me produjo en Queretaro, cuando en una almuerzo bien mejicano, aunque con “Tango para Evora “ con música en vivo, mientras contaba historias, mi hija me dice “ Jamás pensé que tu vida fuera tan increíble, pero si la estoy viendo en película. Tienes que contársela a un cineasta “. Entonces, yo misma me reforcé; recordé películas y novelas de contenido histórico o social, que podrían ser italianas o centroamericanas, da lo mismo, que me siguen emocionando, fuertemente hasta hoy y que no son mas que la vida misma o la vida, simplemente.

Así, en esa plaza maravillosa, decidí empezar a escribir el montón de recuerdos, que fueran como fueran, hoy los tengo barnizados con humor. Todos o casi todos, hoy me dan risa o puedo hacerlos divertidos casi sin darme cuenta. Una amiga dice que la Isabel Allende me copió porque las historias que yo le cuento son iguales; yo pienso que la clave es escribir sin pensar mucho, como un vértigo, reírse de una misma, sin tratar de engañarnos, porque no importa que se note, que los cuentos están arreglados a la pinta del momento y de las cambiantes emociones.
Entonces, doy por vivido lo aquí escrito, porque sea verdad o mentira , así lo siento hoy.

El otro estimulo por el que me decidí es menos intelectual aún. Acontece que el pen drive me parece maravilloso, porque una puede andar con su vida colgando en el cuello, por meses y meses, mas encima no pesa nada, da caché y quita la edad.

Y finalmente, ni mas ni menos que Paul Auster me dio el empujon final, con su libro "Crei que mi padre era Dios", que es como que me lo hubiera escrito a mi, acabó de convencerme, cuando expresa la fuerza que tienen nuestras vivencias interiores y de cómo puede sorprender una historia surgida y vivida desde el interior de cualquier ciudadano común, chileno o americano da lo mismo; amores desbordantes, humores hilarantes, recuerdos, inventos, realidades reales o realidades adaptadas, historias originales que nadie vió o tan comunes que todo el mundo identifica como suyas, “todos ardemos en las llamas de nuestra existencia”, necesitamos las palabras para expresar este cúmulo que llevamos dentro y necesitamos las letras, para sellar nuestras historias, un instante más allá de nuestras sueños y nuestra realidades.

En síntesis, empecé a escribir y no pude parar, las hice, en primer lugar para mí, para recordar y reírme, luego para mis hijos porque hay mucha historia familiar y, finalmente, para quien se interese en esta cotidianeidad personal, que no tiene ambiciones.

Si aprendí a esquiar a los 50 y si andaré en bici a los 60, ¿porque no escribir en esta década maravillosa, de tantos cambios y desafíos ?


3 comentarios:

lupe barria dijo...

Bienvenida al espacio del blog mamita!!! escribes tan lindo.
Paloma

Ballesteros dijo...

Benvinguda Lupe! No sabia que escribias así, me encanto la última frase! Hasta pronto.

Carles

alida dijo...

Felicitaciones por la frecura...la delicadeza y el humor....
Descubrir las alegrías de espacios maravillosos en donde fluye la fuerza de los recuerdos cambiados, la prestancia de las certezas, la fuerza de los arquetipos descubiertos en el pasar de la vida...hermoso!!!!!
Alegría de poder compartir tanta fuerza y tanta pasión de contar...he descubierto un espacio para relajarme y soñar de tus sueños.
Gracias por permitirme compatir tu espacio

Cariñosas felicitaciones, Alida